Objetivos del Hapkido:

El practicante del hapkido tiene como meta a través de su constante práctica alcanzar 8 objetivos.

Un cinturón negro de hapkido debe poseer estas cualidades; Disciplina, honestidad, respeto, rectitud, autoconfianza, paciencia , lealtad y haber logrado un pleno desarrollo de la personalidad.

1- Disciplina; Regla, orden y método de vida. Doctrina, instrucción moral de una persona. Arte, facultad o ciencia.

El verdadero practicante de hapkido lo hace parte de su vida. Se convierte una persona ordenada y metódica, responsable, puntual y digna de confianza. La disciplina es una de las virtudes mas importantes de un hapkidoka y lo distingue entre las otras personas. Esta disciplina la aplica no solo en la practica del hapkido sino en su vida diaria, en sus estudios, en su trabajo, y lo ayuda a triunfar en la vida.

La disciplina lo hace una persona constante en su práctica, una persona que una vez comienza algo siempre debe terminarlo. No deja tareas inconclusas. Cuando se compromete a algo se puede estar seguro que lo terminará. Es una persona perseverante y constante que no inventa excusas para disculparse. Se ciñe a las reglas.

 

 

2- Honestidad; Compostura, decencia y moderación en la persona, acciones y palabras.

El hapkidoka es ante todo una persona decente. Es moderado en sus actos y justo en sus acciones.

Mantiene siempre la compostura y sus acciones y palabras así lo demuestran.

Esta virtud le sirve tanto en el dojang como en la vida diaria.

En el dojang no hay cabida para una persona deshonesta. La práctica diaria y la Convivencia con los compañeros van creando una camaradería singular entre todos los practicantes.

El hapkidoka es una persona de fiar que siempre va con la verdad por delante y por su formación no se presta a engaños y falsedades.

 

3. Respeto; Miramiento, veneración, acatamiento.

Esta es quizás una de las virtudes que mas distingue a los practicantes de artes marciales del resto de la gente.

Aprendemos a respetar a nuestros superiores. Mientras mas mística se aplica en el arte en particular, mas profundo es el respeto que se profesa. Ese respeto muchas veces se vuelve veneración hacia el maestro en el que admiramos los muchos años de dedicación y práctica del arte marcial y la habilidad conseguida a través de esta.

El respeto es la base fundamental para una convivencia sana y pacífica entre los miembros de una sociedad.

El respeto abarca todas las esferas de la vida, empezando por el que nos debemos a nosotros mismos y a todos nuestros semejantes, hasta el que le debemos al medio ambiente, a los seres vivos y a la naturaleza en general, sin olvidar el respeto a las leyes, a las normas sociales, a la memoria de los antepasados y a la patria en que nacimos.

En hapkido aprendemos a respetar a los mayores, a los de rango superior y a nuestros semejantes. Si a todos los niveles de la sociedad se diera un nivel de

respeto hacia todas las personas no existirían tantos problemas como los que actualmente se dan.

 

4. Rectitud; Calidad de recto o justo.

Un hombre recto es un hombre justo. Si hablamos de justicia podemos decir que es dar a cada uno lo que le corresponde.

Un hombre justo es severo y firme en sus convicciones y resoluciones.

El verdadero practicante de hapkido es un hombre de palabra. Es una persona en la que se puede confiar y que no será ambivalente en sus apreciaciones. Respeta los derechos y cumple con sus obligaciones.

 

5. Autoconfianza; Animo, aliento y vigor para actuar por si mismo. Esperanza firme en su propia persona.

A través de la disciplina y la práctica diaria el hapkidoka desarrolla una especial convicción que lo hace seguro de si mismo.

No necesita demostrarle sus habilidades a nadie pues diariamente lo hace en el dojang.

Cualquier demostración innecesaria se convierte en muestra de inseguridad.

Es tal la confianza que se tiene que prefiere evitar un problema pues está totalmente seguro de cuales serian los resultados de cualquier confrontación.

Esta autoconfianza la aplica en su vida diaria con excelentes resultados, tanto en los estudios como en el trabajo. Los jóvenes con la disciplina que adquieren mejoran sus hábitos de estudio lo que los hace mejorar sus notas y por ende su autoestima.

En el caso de adultos los resultados de esta autoconfianza se reflejan en el trabajo y en la salud con mejor productividad y menos problemas de estrés.

 

6. Paciencia; Virtud que consiste en sufrir sin perturbación los infortunios. Espera de las cosas que se desean mucho. Tolerancia o consentimiento en mengua del honor.

El hapkidoka tiene un largo camino que recorrer. Un camino que dura toda la vida y que está plagado de obstáculos, problemas y recompensas.

Estos obstáculos se pueden presentar de diferentes formas; lesiones, enfermedades, compromisos, estudios, trabajo, etc. Pero solo los perseverantes tienen la disciplina para sobrellevarlos y mantenerse en el camino. Con la práctica aprendemos a tener paciencia la cual es muy importante en nuestros días. Muchos de nosotros sufrimos de ansiedad, lo que por lo general conlleva a que no se terminen las tareas que se inician. Igualmente esta ansiedad conlleva a un estado de ánimo que enferma a las personas, conocido como estrés.

Si tuviéramos la virtud de la paciencia no habría tantas personas enfermas del corazón en nuestros días.

Practicando hapkido muchas veces tenemos que repetir una técnica cientos de veces para poder dominarla y ejecutarla a la perfección. A través de esta práctica repetitiva y constante aprendemos la virtud de la paciencia.

 

7. Lealtad; Fidedigno, verídico y fiel en el trato o desempeño de un oficio o cargo.

Aplícase igualmente a las acciones de una persona fiel.

La lealtad tiene que ver con el sentimiento de apego, fidelidad y respeto que nos inspiran las personas a las que queremos o las ideas con las que nos identificamos.

 

Los que son leales poseen un alto sentido del compromiso y ello les permite ser constantes en sus afectos y cumplidores de su palabra.

Hay muchas cosas que inspiran lealtad y la merecen. Los seres queridos, los amigos sinceros, la pareja amorosa con la que se comparte la vida, la institución en la que se estudia o se trabaja y la patria a la que se pertenece se cuentan entre las mas importantes.

 

8. Desarrollo de la personalidad; Podemos definir la personalidad como la diferencia, la individualidad que constituye a cada persona y la distingue de otra. Es el conjunto de cualidades que constituyen a la persona.

Con el desarrollo de virtudes o cualidades como la disciplina, la honestidad, el respeto y la paciencia se logra constituir una persona con una sólida formación

moral y espiritual. El verdadero practicante de hapkido es una persona fuerte no solo físicamente, sino lo mas importante, moral y espiritualmente.

Debemos entender que el objetivo principal de cualquier arte marcial es el desarrollo espiritual y moral de la persona a través del entrenamiento y perfeccionamiento físico. “Mente sana en cuerpo sano”.